¿Y si yo no soy dominicano?

Por: Carolin Almonte.-

Santo Domingo.-La “magistral” sentencia 0168-13 del tribunal constitucional con relación al caso de Juliana Dequis Pierre nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿Y si yo no soy dominicano? Pues la decisión del TC podría dejar sin nacionalidad hasta al más patriota de los nacido en la tierra de Duarte y Luperón.

El TC decide en esta sentencia efectuar una auditoría minuciosa de los libros-registros de nacimientos del Registro Civil de la República Dominicana desde 21 de junio de 1929 hasta la fecha, para identificar e integrar en una lista documental y/o digital a todos los extranjeros inscritos en los libros-registros de nacimientos del Registro Civil de la República Dominicana… la cual se denominará Lista de extranjeros irregularmente inscritos en el Registro Civil de la República Dominicana. 

Después de leer esta decisión todos los nacidos en este país, de alguna manera, debemos preguntarnos si ¿somos dominicanos o no?, desde 1929 hasta la fecha el sistemas de registro civil ha tenido un sinnúmero de irregularidades lo que fácilmente podría resultar que en esa “auditoría minuciosa” aparezcan los nombre de miles de “dominicanos” que de alguna forma u otra descienden de algún extranjero o más específicamente de un haitiano.

Son al menos cuatro generaciones, en las que en muchos caso los más jóvenes pierde el apellido en cuestión pero que se verán afectado por esta arbitrariedad o capricho de las autoridades de la Junta Central Electoral. 

Si un dominicano arrastra de algunos de sus padres esta situación entonces tendría que ser incluido en la lista de Lista de extranjeros irregularmente inscritos en el Registro Civil de la República Dominicana, cabe preguntarse ¿Qué se va a suceder con esas personas que no conocen otro país y menos otro idioma? Pues no solo se verán afectados los que directamente llevan un apellido “raro” sino también los hijos de estos ya que se convierte en una cadena.

Es preciso preguntarse ¿Cuál es la necesidad de llegar hasta este punto?, ¿Qué gana Roberto Rosario con perseguir a los dominicanos de esta manera?. Con esta decisión se hace más daño al país que un bien, la mayor parte de los ciudadanos inscritos en el registro civil son quienes estudian, trabajan o de alguna manera hacen algo productivo por ellos y por el país.

En que se beneficia el país negándole la educación, la salud, un trabajo digno a aquellos quienes lo único que buscan es un futuro mejor.

Particularmente, me he estado cuestionando si yo soy dominicana, y peor aún, si mi hijo que tiene un apellido de esos que no se pronuncia igual como se escribe es dominicano… si no lo es ¿qué será entonces?